Entrena tu fuerza de voluntad para lograr las metas que te propongas

Trabajadora que ha entrenado su fuerza de voluntad para lograr las metas que se propuso

Para cumplir tus metas y no tirar la toalla ante un desafío específico debes conocer cómo funcionamos cuando deseamos alcanzar un objetivo. Pero ¿por qué a veces nos rendimos antes de tiempo? Todo depende de la fuerza de voluntad, esa capacidad que tenemos para resistir a las tentaciones y mantener nuestro foco en una tarea que exige cierto esfuerzo para lograr lo que queremos. Y es que nos pasamos el día echando un pulso a nuestra fuerza de voluntad, pero por suerte podemos entrenarla y resistirnos a los impulsos negativos que se interponen cuando queremos cumplir algo.

¿Por qué nos falla la fuerza de voluntad?

Porque gana el sistema emocional sobre el cognitivo

Cuando la fuerza de voluntad nos falla es porque los comportamientos impulsivos o “calientes” se anteponen a los comportamientos reflexivos o “fríos” y nos dejamos llevar por las acciones impulsivas en lugar de hacer caso a nuestro sistema cognitivo y autocontrolarnos.

Según un estudio de la Universidad de Chicago la fuerza de voluntad reduce la tasa de ejecución de los impulsos negativos del 70% al 17%, es decir, que si nos lo proponemos, podemos vencer a las tentaciones.

Porque valoramos más lo inmediato

Otra razón por la que no cumplimos algunos de nuestros objetivos es porque estamos programados para valorar más la recompensa inmediata que los logros a largo plazo. Esto pasa porque el cuerpo estriado del cerebro memoriza los rituales asociados a una recompensa haciendo que los hábitos que nos hacen segregar dopamina se vuelven automáticos y nos cueste más adquirir otros nuevos.

Porque procrastinamos

Muchas veces lo que hacemos es procrastinar algunas tareas porque pensamos que son complicadas.

Según Piers Steel, de la Universidad de Calgary (Canadá), y su teoría Motivacional Temporal, el éxito de un objetivo depende de las expectativas del sujeto, el valor que aporta conseguirlo, su utilidad, su inmediatez y la tendencia de la persona a procrastinar, es decir, a aplazar las cosas.

Trabajadora que ha entrenado su fuerza de voluntad para lograr las metas que se propuso

Porque dosificamos nuestros esfuerzos

¿Sabías que la fuerza de voluntad tiene un límite? Por ejemplo, si has gastado mucha energía en resolver algún asunto que implicaba mucha tensión emocional es normal que no tengas las fuerzas suficientes para ir al gimnasio. Nuestra tendencia natural a dosificar nuestros esfuerzos explica muchas de las cosas que nos suceden a lo largo del día.

¿Y cómo podemos entrenar nuestra fuerza de voluntad?

La música nos ayuda

¿Sabías que si escuchas la música que te gusta antes de hacer ejercicio puedes recuperar el autocontrol y motivarte para ese entrenamiento? Escucha tus listas favoritas y sin darte cuenta estarás automotivándote.

Mejor acompañados

Como seres sociales que somos, nos gusta más hacer lo que nos cuesta en compañía de otros. Por eso, unirse a grupos de entrenamiento nos anima más a ejercitarnos que si estamos solos y nos puede la pereza. En equipo, nuestra fuerza de voluntad es más difícil de vencer.

Planifica y sé realista

A la hora de acometer una meta es importante que nos marquemos objetivos realistas, específicos y no demasiado ambiciosos. Te sugerimos que escribas tus metas en un papel para definirlas bien y tenerlas a la vista.

La mayoría de las metas las abandonamos porque tenemos unas expectativas inalcanzables. Además, tenemos que evaluar el factor tiempo, no es lo mismo perder 4 kilos en un mes que en una semana. Es bueno que vayamos registrando los logros por escrito y que nos recompensemos por ellos con algo que nos guste hacer.

Fallar es normal

Es normal que flaquees en el proceso de conseguimiento de tu logro. No te flageles y concédete el perdón y una nueva oportunidad de retomar el camino. El fracaso es una parte natural del proceso.

Sé optimista

Debes entrenar tu cerebro para que se focalice en lo positivo. Para ello te recomendamos que practiques la llamada visualización creativa en la que te ves a ti mismo consiguiendo las metas que te hayas propuesto. Esta técnica es la que usan los deportistas olímpicos que se visualizan ganando. Y no solo lo visualizan, sino que sienten las emociones derivadas del triunfo. Tú también debes sentirlas.

Ponte una fecha límite

Finalmente te recomendamos que te marques un plan de acción con fechas en el calendario. Funcionamos mejor con plazos y fechas concretas que con ambigüedades. Márcate una hoja de ruta. Ir cumpliéndola te motivará.

Como has visto la fuerza de voluntad también se entrena, y ahora que ya sabes cómo, te animamos a que cumplas tus metas.

Y recuerda que en Tiewellness podemos ayudarte a cumplirlas, ¡solo tienes que contactarnos!