Las personas que tardan más en llegar al trabajo son menos felices

Hombre enfadado y estresado por el atasco

Salimos de casa cuando aún no ha amanecido para ponernos en la fila de coches del atasco matutino. Llueve, son las 7 de la mañana. No logramos meter otra marcha que no sea la primera y avanzamos un metro y, así, poco a poco avanzamos en esta procesión mañanera. Va pasando el tiempo y miramos el reloj, ¡no llegamos! Nuestro corazón empieza a latir más rápido y nos lamentamos de la situación. ¿Te suena? ¿Empiezas así tu día? ¿Tardas más de una hora en llegar a tu centro de trabajo? Si tu respuesta es afirmativa seguramente que esto esté afectando a tu estado de ánimo y a tu felicidad y es que las personas que tardan más en llegar al trabajo son menos felices.

O al menos es lo que se concluye de uno de los estudio llevados a cabo en la Universidad de Zaragoza,  en el que se afirma además que esta situación nos frustra, nos enfada, nos hace sentir más tristes y nos desmotiva. Y a su vez esto influye en una consecuente pérdida de productividad en la empresa.

¿Y qué puedes hacer para evitarlo?

Si eres de los que emplean más de dos horas al día en desplazarte y volver de tu trabajo, plantéate seriamente los efectos que esto está provocando en tu salud. Quizá puedas cambiar el coche por el transporte público o quizá puedas solicitar la opción del teletrabajo, optar por la jornada continua o incluso cambiar de sede.

Si tenemos en cuenta que, según el Método de Reconstrucción del Día desarrollado por el premio Nobel Daniel Kahneman, el transporte al trabajo está considerado como el peor momento del día de las personas, concluimos que debemos mejorar estas circunstancias de alguna manera. Quizá compartir coche sea una de esas soluciones o movernos en bici al trabajo, algo que aparte de ser bueno para el medioambiente, nos permite además practicar la dosis diaria de deporte que necesitamos. Y quien no quiera sufrir demasiado puede optar por la bicicleta o el patinete eléctricos.

Y es que, de media, según la consultora de recursos humanos PageGroup en España tardamos unos 36 minutos en llegar al trabajo. Y en Europa, uno de cada cinco trabajadores dedica más de 60 minutos al día a llegar a su puesto de empleo.

Hombre feliz yendo al trabajo en bicicleta
Hombre feliz yendo al trabajo en bicicleta

El informe de la Universidad de Zaragoza, titulado ‘Trends in commuting time of European workers: A cross-country analysis, Transport Policy’, y que puedes consultar aquí desvela que cuanto más tiempo tardamos en ir al trabajo más infelices somos y afirma además que estamos más expuestos al estrés y al cansancio. Sin embargo, las personas que tardan menos de quince minutos en llegar a su oficina se sienten mucho mejor y están mucho más motivados que los que tardan más y en consecuencia son más productivos para la empresa.

Las personas que dedican tanto tiempo en llegar al trabajo experimentan incertidumbre, falta de control, aburrimiento, aislamiento e irritabilidad y se sienten cansadas antes de ni siquiera haber empezado su jornada laboral.

Asimismo, las personas que tienen largos desplazamientos a sus empresas reflejan mayor índice de absentismo laboral.

Son más felices los que van andando o en transporte público

Según el último estudio del Instituto de la Felicidad los trabajadores más motivados son los que van caminando a trabajar (un 30%) o usan el autobús (un 22%).

Una ventaja que tienen las personas que se trasladan en transporte público, además de sufrir menos riesgo de accidentes, es que pueden utilizar el trayecto para revisar sus tareas, consultar las noticias, contestar mails o chequear sus redes sociales.

Un dato importante es que cada vez pasamos más tiempo en el coche y esto influye en un mayor aumento de las emisiones de gases de efecto invernadero y un mayor número de atascos en las poblaciones.

Otro dato curioso que se desprende del informe es que los hombres dedican más tiempo a ir y volver del trabajo que las mujeres.

Tengamos en cuenta que, si tardamos más de una hora y media en llegar a casa por la tarde, hay otras parcelas de nuestra vida que se van a ver resentidas. Es más común que tengamos más problemas de conciliación y que no tengamos tanto tiempo para el autocuidado. Restamos al día un tiempo muy valioso que podríamos dedicar a nuestra familia, a ir al gimnasio o a relacionarnos con nuestras amistades. En conclusión, estamos perdiendo calidad de vida.

Reflexiona acerca de esto y valora qué otras alternativas tienes a estar atrapado o atrapada en el atasco monumental de las mañanas.

Y recuerda que en Tiewellness velamos por la salud laboral de los trabajadores. Si quieres conocer nuestros programas contacta con nosotros.