Qué es la alta tensión en el trabajo y cómo puedes prevenirla

Trabajador trabajando con alta tensión

La encuesta realizada por ISTAS-CCOO y el grupo POWAH-UAB sobre Condiciones de trabajo, inseguridad y salud en el contexto del COVID-19  ha sacado a la luz un dato que las empresas no podemos pasar por alto. Según los datos recogidos en ella, la mitad de los empleados españoles están trabajando en situaciones de “alta tensión”. 

Pero ¿qué quiere decir exactamente “alta tensión”?

Alta tensión forma parte del modelo formulado por Robert Karasek, profesor de psicosociología en el Departamento de Trabajo y Medio Ambiente de la Lowell University de Massachusetts, en el que habla de las oportunidades o recursos que las empresas proporcionan a los trabajadores para moderar o tomar decisiones sobre las demandas en la ejecución del trabajo.

Para entenderlo bien, si tenemos un trabajo con unas altas demandas, pero no tenemos capacidad de control sobre esas demandas, se dispara la alta tensión y como consecuencia aumentan los riesgos psicosociales. Es decir, que si no podemos asumir todas las tareas que tenemos pendientes, esta carga mental aumentará la probabilidad de padecer de estrés y esta situación puede reflejarse en un mayor riesgo de sufrir una enfermedad física o mental.

Según un reciente estudio conjunto de la OMS y la OIT, una sobrecarga de trabajo que nos lleve a trabajar más de 55 horas a la semana, eleva en un 35% el peligro de fallecer por una enfermedad cardíaca. 

La alta tensión es un enemigo silencioso que no solo se vincula con riesgos cardiovasculares y de salud mental, sino también con alergias, asma o trastornos musculoesqueléticos.

En un entorno cada vez más cambiante y dominado por la incertidumbre, los riesgos psicosociales han pasado a ocupar un lugar predominante dentro de los temas de preocupación de las organizaciones. Además, el aumento de las cifras de ansiedad y depresión en un 25% en España ha sacado a la palestra este tema, al que, si se le otorga la importancia que le corresponde, hará ahorrar a las empresas mucho dinero en absentismo laboral y en bajas por depresión.

¿Y qué podemos hacer ante esta preocupante situación?

Luchar contra estos estresores es el principal reto en salud y bienestar laboral que se tienen que plantear las organizaciones en la actualidad.

Para empezar, nos podemos hacer algunas preguntas como:

  • ¿Están los trabajadores de mi empresa teniendo el control sobre las tareas asignadas?
  • ¿Están balanceadas las cargas de trabajo entre la plantilla?
  • ¿Están definidos claramente los roles de los distintos perfiles?
  • ¿Se evalúa el desempeño en el puesto?
  • ¿Hay un programa de formación específico?
  • ¿Los líderes ofrecen feedback de calidad?
  • ¿El clima laboral es favorable?
  • ¿El trabajador se siente motivado y compensado por su trabajo?

 

Trabajadora con alta tensión en el trabajo
Trabajadora con alta tensión en el trabajo

A continuación, te enumeramos algunos factores de riesgo para que evalúes si pueden estar afectando a tu plantilla:

El estrés

Como ya hemos visto el estrés es el mayor riesgo psicosocial que sufren los trabajadores y aparece con frecuencia cuando no se tiene el control sobre la demanda de trabajo.

El clima laboral

La mala comunicación entre las personas puede ser otro factor de riesgo psicosocial que provoque aislamiento o conflictos en la oficina.

La fatiga

La fatiga, que puede ser física o mental, es otro importante factor de riesgo que ocurre cuando se prolonga la jornada o se trabaja en tensión.

El contenido del trabajo

Debes revisar también si las tareas son monótonas, están acordes con el perfil de los trabajadores o son tareas difíciles de llevar a cabo… ya que el propio trabajo puede ser una amenaza más.

La carga de trabajo

Tanto si es excesiva como si es escasa, la carga de trabajo es otro factor que debes evaluar. ¿Se adecua la carga de cada trabajador a su jornada laboral?

Participación y autonomía

Esto son dos factores que se refieren a la capacidad de tener el control del trabajo y a la toma de decisiones. A veces la falta de participación puede desencadenar otros riesgos psicosociales que tienen que ver con la falta de motivación.

Cultura organizacional

La propia cultura empresarial puede ser causa de riesgo psicosocial en los casos de que la empresa no apoye a los trabajadores, exista falta comunicación con los responsables, haya una organización demasiado jerárquica, etc…

Los roles

A veces ocurre que hay conflictos de roles porque no están bien definidas las funciones de cada persona y puede haber duplicidades o ambigüedad en el desarrollo de las tareas. Estas cuestiones también hay que analizarlas.

Desarrollo en el puesto

Otro agente de riesgo puede ser el nivel de desarrollo personal y profesional que experimentan los trabajadores. En ocasiones no se sienten valorados o tienen la impresión de que tienen poca promoción dentro de la organización.

Conciliación

La interacción casa-trabajo es otro factor psicosocial. La incompatibilidad de la vida familiar con la laboral, la prolongación excesiva de la jornada, el trabajo en fin de semana, los viajes, la falta de los descansos debidos, guardan una estrecha relación con los problemas de salud.

Estos son algunos de los problemas más frecuentes a la hora de evaluar los riesgos psicosociales. Pregúntate cuáles de ellos son los factores de riesgo en tu empresa y después haz las intervenciones que necesites, pero tómalo como una inversión y no como un gasto, ya que conseguirás que tus trabajadores estén más motivados y sean más felices y termine reflejándose en su desempeño diario.

Y ya sabes que en Tiewellness podemos ayudarte a evaluar riesgos y a mejorar el bienestar físico, mental y emocional de tu plantilla.